Nivel Tres años

Contenidos:

Los poliedros y no poliedros.

Las superficies planas y curvas.

La composición de figuras.

Propósitos:

Reconocer las figuras de tres dimensiones.

Diferenciar poliedros y no poliedros.

Describir y componer diferentes figuras.

Actividad 1: Esferas y cubo

Presentamos a los niños un cubo y una esfera de la caja de cuerpos geométricos.

Indagamos los conocimientos de los niños a través de diferentes preguntas.

¿Qué son?

¿Cómo se llaman?

Probablemente ante la esfera los niños afirmen que se llama pelota. Contamos a los niños que los nombres son esfera y cubo.

Escribiéndolos en el pizarrón, pedimos que piensen todas las cosas que tienen forma de esfera mostrando el cuerpo geométrico, y luego que tienen forma de cubo.

Colocamos en el piso dos canastos y una serie de objetos con forma de esfera (pelotas, bolitas, una naranja, etc) y con forma de cubo (una caja, un dado, un cubo mágico...). Pedimos a los niños que en un canasto pongan todos los objetos que se parecen a una esfera, y en otro canasto todos los objetos que se parecen a un cubo.

Luego tomando cada canasto pedimos que los observen.

¿En qué se parecen todos los objetos de este canasto?

Analizamos las posibles respuestas hasta lograr que se vincule la descripción de los objetos del canasto de las esferas con la idea de que “ruedan”. En esta actividad no pretendemos abordar en profundidad el concepto de superficies curvas en los no poliedros, pero sí comenzar a trabajar esta idea en el análisis de la forma.

Como tarea final de la actividad entregamos una hoja dividida a la mitad y pedimos que de un lado dibujen algo con forma de esfera y del otro lado algo con forma de cubo.

Actividad 2: Jugamos en la rampa

Esta actividad puede realizarse en cualquier espacio del aula o de la escuela, lo importante es que puedan colocarse dos tablas a modo de rampa.

Colocamos en una rampa la esfera y en otra el cubo y pedimos a los niños que elaboren hipótesis de  cuál llegará más lejos si los soltamos sin empujarlos y por qué.

Realizamos varias pruebas con la esfera y el cubo hasta que todos los niños puedan comprobar que la esfera llega más lejos.

Cuando preguntemos por qué llega más lejos es probable que alguno de los niños responda "porque lo empujaste más fuerte", "porque es más grande", etc., pero también algunos responderán "porque rueda". Ante esta respuesta continuamos:

¿Por qué rueda?

¿Por qué el cubo no puede rodar?

Distinguimos la superficie curva de las superficies planas.

Luego mostramos a los niños un cilindro. Les contamos cómo se llama; podemos preguntar también a qué objetos del entorno se parece.

Contamos a los niños que vamos a tirar el cilindro por una de las rampas pero queremos que nos digan cómo debemos “apoyarlo” para que llegue más rápido.

Dejamos que varios niños nos muestren cómo lo tirarían y por qué lo tirarían de esa forma.

Deslizamos  el cilindro por la rampa en varias oportunidades, hasta comprobar que se desliza más rápido sobre la superficie curva,y  realizamos nuevamente la pregunta ¿por qué rueda si lo dejamos deslizar apoyado sobre esta cara?

Pretendemos que en esta segunda instancia los niños logren expresar con sus palabras que rueda porque es una superficie curva diferente a las bases del cilindro.

Actividad 3: El juego de la forma escondida

En esta actividad los niños tendrán que poner en juego ciertos conceptos trabajados con anterioridad:

  • superficies curvas y planas,
  • idea de vértices (puntas).

Colocamos sobre una mesa y cubiertos con una lona diferentes cuerpos geométricos. Los niños pasarán de a uno y mediante el tacto, tocando debajo de la tela, deberán adivinar de qué cuerpo geométrico se trata.

Podemos mostrar los cuerpos geométricos antes de colocarlos debajo de la tela y nombrarlos junto a los niños: esfera, cubo, pirámide, cilindro y cono.

Cada niño al pasar deberá tocar debajo de la tela y seleccionar un cuerpo, luego decir a la clase de qué cuerpo se trata y cómo se dio cuenta (tiene caras planas, curvas, tiene puntitas, etc.).

Con esta actividad pretendemos que el niño logre caracterizar las figuras por los elementos que las componen (caras, aristas y vértices).

Luego de que todos los niños pasen por la mesa, en colectivo dialogamos sobre lo trabajado y registramos las ideas en un papelógrafo.

A modo de ejemplo:

-La esfera no tiene caras planas, tiene una superficie curva.

No tiene vértices.

-El cubo tiene todas sus caras planas.

Tiene muchos vértices.

-El cono tiene una superficie curva y una cara plana.

Tiene un solo vértice.

Actividad 4: Juegos de construcción

Proponemos a los niños realizar diferentes construcciones.

Luego de un rato de juego libre, les indicamos que queremos que construyan una  o muchas torres.

Dividimos la clase en estaciones por las cuales todos los niños deberán rotar.

Estación 1: Cajas de diferentes tamaños y formas.

Estación 2: Ladrillos de encastre.

Estación 3: Caja de cuerpos geométricos.

Luego de culminada la actividad, nos sentamos en ronda a dialogar sobre las diferentes estaciones.

¿En cuál estación construyeron la torre más alta?

¿Dónde fue difícil construir una torre?

¿Donde estaban los cuerpos geométricos, pudieron utilizar todas las piezas para armar la torre? ¿Por qué?

¿Qué sucedió con la esfera?

¿Cómo debieron colocar el cilindro para poder usarlo en la torre?

¿Si ponemos el cono al final de la torre podríamos usarlo?

¿Por qué el cono no podía ser la primer pieza de la torre?

Mientras realizamos las preguntas vamos ejemplificando con los objetos.

Esta actividad persigue como objetivo aproximar a los concepto de bases (“se puede apoyar”) y superficies curvas.

Registramos las observaciones en el papelógrafo.

Actividad 5: Jugamos con plasticina

Para la construcción de las figuras geométricas con plasticina los niños deberán poner en juego los conocimientos previos trabajados durante la secuencia.

Luego de entregar la plasticina a los niños se explica la consigna: la maestra dirá el nombre de una figura con la que hemos trabajado y cada niño deberá crear esa figura con el material seleccionado. Una vez que los niños terminen la maestra seleccionará la figura realizada por un niño y le pedirá que explique por qué es la figura que nombra y cómo hizo para realizarla.

Esta actividad permite trabajar el error de forma colectiva, favoreciendo el reconocimiento de las diferentes figuras geométricas tridimensionales por su nombre.

Permite analizar la construcción de la figura a través de la puesta en juego de los conocimientos de los niños (la achaté con la mano porque las caras son planas, la hice rodar entre las manos porque es  toda “redonda”, tiene una puntita, etc.).

Actividad 6: Decorar con papel

Mostramos un cubo, un cilindro, una pirámide y un cono.

Les contamos que la maestra de primero quiere decorar los cuerpos geométricos y para ello cortó diferentes papeles para pega sobre las figuras y que los niños de nuestra clase los pinten.

El problema es que la maestra no se acuerda qué papel le sirve a cada cuerpo de la caja de geometría: nuestro trabajo es tratar de identificar cada papel con la figura que corresponde.

Comenzamos mostrando el desarrollo del cilindro.

¿Q qué cuerpo de la caja corresponde?

¿Por qué?

Permitimos que los niños pasen, manipulen el objeto, pero no dejamos que superpongan el papel hasta que logren explicar en palabras el por qué de su decisión. En esta actividad pretendemos que logren vincular las figuras de dos dimensiones con las caras de las figuras tridimensionales.

Procedemos de la misma forma con cada uno de los diferentes cuerpos de la caja.

Luego de identificado cada uno de los desarrollos, entregamos a cada niño un papel para decorar.

Actividad 7: Dejando huellas

Esta actividad consiste en utilizar diferentes representaciones de figuras tridimensionales, colorear sus caras y dejar huellas.

En un papel de tamaño acorde y color blanco los niños podrán dejar diferentes huellas con las caras que elijan del objeto. 

Luego de realizadas las huellas las dejamos secar en el salón sin profundizar en la actividad realizada.

En una instancia posterior presentamos algunos trabajos de los niños seleccionados por la docente.

Pretendemos identificar a partir de la huella el cuerpo que la realizó.

Para ello permitimos que los niños formulen diferentes hipótesis y expliquen su decisión: luego las comprobamos colocando las caras sobre las huella.

¿Qué cuerpos podrían usarse para dejar esta huella?

No se pretende que mencionen convencionalmente a los cuerpos sino que arriben conclusiones provisorias vinculadas a las formas de las caras de los cuerpos.

Podemos avanzar hacia análisis más profundos, como por ejemplo analizar por qué las huellas del cubo son todas iguales, intentando aproximarse a las propiedades de la figura.

Actividad 8: Dibujamos caras

Pedimos a los niños que realicen diferentes dibujos a mano alzada. Lo importante no es la calidad del dibujo, lo importante es el poder plasmar a través de éstos los conocimientos trabajados con anterioridad.

Puede realizarse esta actividad en el pizarrón y con el análisis colectivo del grupo, solicitando a un niño que pase a dibujar la cara de un cubo por ejemplo. En este caso el niño tendrá una única opción: dibujar un cuadrado.

¿Pero qué sucede si le pedimos que dibuje la cara de un cilindro? Si bien puede resultar complejo desde la abstracción, podemos utilizar los sellos realizados e identificados para mostrar al niños las diferentes opciones de representación.

Evaluación: Cacería de cuerpos geométricos

Se entrega a cada mesa una hoja con diferentes figuras dibujadas.

Los niños deberán buscar en el salón diferentes objetos que tengan la forma de las figuras tridimensionales dibujadas en la hoja. Una vez que encuentren todos los objetos deberán pasar adelante y mostrar qué figuras tenían en la hoja, cómo se llaman, describirlas y mostrar los objetos que encontraron.